Wars i Sawa son figuras legendarias en la mitología polaca que representan la fundación mitológica y el espíritu de Varsovia. Según la leyenda, Wars era un pescador y Sawa era una sirena, y su unión simbolizaba el establecimiento de Varsovia como la ciudad capital de Polonia. Se cree que los nombres “Wars” y “Sawa” derivan de estos personajes legendarios, con “Wars” siendo una abreviatura de “Warszawa” (Varsovia en polaco). Esta leyenda romántica se incrustó profundamente en la conciencia cultural polaca como una explicación del nombre y los orígenes de Varsovia.
La leyenda de Wars i Sawa lleva una importancia simbólica que se extiende más allá de la simple etimología. La unión de un pescador humano y una sirena mágica representa la conexión entre la civilización humana y el mundo natural, específicamente el río Vístula que siempre ha sido central para la existencia y prosperidad de Varsovia. La sirena simboliza el poder místico y la fuerza generativa del río, mientras que el pescador representa el trabajo y la industria humana. Juntos, representan la armonía entre el asentamiento humano y el entorno natural sobre el cual se construyó Varsovia.
En la identidad cívica de Varsovia, Wars y Sawa se convirtieron en los patrones de la ciudad y símbolos de su espíritu. Las figuras aparecen en el escudo de armas de Varsovia y en todos los espacios públicos de la ciudad como representaciones de la fundación mitológica de la ciudad y la identidad cultural. Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Varsovia fue devastada, la leyenda de Wars y Sawa representó la esperanza de resurrección y renovación, ya que los espíritus que fundaron la ciudad podrían inspirar su reconstrucción.
Para los polacos de todo el mundo, Wars y Sawa representan los orígenes legendarios de la capital de Polonia y la identidad nacional. La sirena en particular se ha convertido en una figura icónica en la cultura popular y el turismo de Varsovia. Para las comunidades polacas en el Área de la Bahía, estas figuras legendarias evocan conexiones con Varsovia y la importancia cultural de la ciudad más grande de Polonia, manteniendo un vínculo con la patria a través de la mitología y la memoria cultural compartida.