Powstanie Listopadowe (el Levantamiento de Noviembre) representa una de las rebeliones polacas más significativas contra la dominación imperial rusa, estallando en noviembre de 1830 y durando hasta octubre de 1831. Nombrado por el mes en que comenzó, este levantamiento surgió de las crecientes tensiones sobre el control ruso de Polonia después de las Guerras Napoleónicas y el Congreso de Viena, que había colocado los territorios polaco-lituanos bajo soberanía rusa. Los nacionalistas, intelectuales y oficiales militares polacos se organizaron para reclamar la independencia polaca, inspirados por movimientos liberales y nacionalistas que se extendían por Europa.
La rebelión inicialmente mostró promesa, con las fuerzas polacas logrando victorias tempranas y movilizando un apoyo militar y civil considerable. Sin embargo, el levantamiento finalmente enfrentó la derrota contra los números superiores y recursos del ejército imperial ruso. El fracaso resultó en consecuencias severas: decenas de miles de soldados y civiles polacos fueron asesinados, heridos o capturados. El zar ruso Nicolás I respondió con duras represalias, suprimiendo instituciones culturales polacas, limitando el uso del idioma polaco en contextos oficiales e implementando un gobierno militar estricto.
A pesar de su fracaso militar, Powstanie Listopadowe moldeó profundamente la identidad nacional y la conciencia polacas. Inspiró siglos de lucha continua por la independencia y se convirtió en un símbolo de la determinación polaca de resistir la dominación extranjera. El levantamiento generó olas de emigración, cuando refugiados polacos huyeron a Europa Occidental y eventualmente a América, llevando consigo memorias de resistencia y aspiraciones de libertad y soberanía polacas.
Muchos inmigrantes polacos que llegaron al Área de la Bahía durante los siglos XIX y principios del XX eran descendientes de aquellos que huyeron de las secuelas del Levantamiento de Noviembre. Para estas comunidades, el levantamiento representó una lucha inspiradora por la libertad que motivó su propio compromiso de construir instituciones polaco-americanas y preservar el patrimonio cultural en su tierra adoptiva.