Lech, Czech i Rus es una leyenda polaca fundamental que explica los orígenes mitológicos de tres naciones y pueblos eslavos principales. Según la tradición, tres hermanos—Lech, Czech y Rus—eran hijos de Jafet, y cada uno se convirtió en el fundador de una nación eslava distinta. Lech estableció Polonia y su capital Varsovia, Czech fundó Bohemia (la actual República Checa), y Rus fundó el antiguo estado de la Rus de Kiev, que se convirtió en la base de Rusia y Ucrania modernas. Esta leyenda, registrada en las crónicas polacas desde tiempos medievales, proporcionó a los polacos un marco mitológico para comprender su lugar entre los pueblos eslavos.
La leyenda de Lech ejemplifica el mito de creación central de la identidad nacional polaca. Según la historia, Lech vio un águila blanca con un nido a orillas del río Vístula y tomó esto como una señal divina para establecer su reino allí, fundando Varsovia y el estado polaco. Esta visión del águila blanca se conecta directamente con el Orzeł Biały, símbolo nacional de Polonia, haciendo que la leyenda sea fundamental para la conciencia nacional polaca. La historia representa la voluntad divina y el destino, sugiriendo que la existencia e independencia de Polonia estaban predestinadas.
La tradición de Lech, Czech i Rus sirvió importantes propósitos culturales y políticos a lo largo de la historia polaca. Durante períodos de dominación extranjera y partición, la leyenda reforzó la identidad étnica y nacional polaca, proporcionando un sentido de continuidad histórica y legitimidad independiente de las circunstancias políticas. La historia apareció en crónicas, arte y cultura popular como una forma de afirmar la identidad polaca y la importancia histórica entre las naciones europeas.
Para las comunidades polacas modernas, incluidas las del Área de la Bahía, la leyenda de Lech, Czech i Rus representa raíces eslavas antiguas y los fundamentos mitológicos de la identidad nacional polaca. Comprender esta leyenda proporciona información sobre cómo los polacos ven su lugar en la historia europea y su conexión con otras naciones eslavas. Sigue siendo un poderoso símbolo del patrimonio cultural polaco y el orgullo nacional.